NOTICIAS DE LA INDUSTRIA

  • El Festival de Creadores de Contenido 2026. Reunió a 1,500 creadores digitales y más de 50 expositores en Santo Domingo, consolidando a la capital como el hub de la economía naranja en el Caribe.

  • "Michael" en biopic de Michael Jackson hacia el récord histórico. Se estrenó el 23 de abril, logrando un debut global de $217.4 millones de dólares en su primer fin de semana.

  • César Iglesias reporta un crecimiento récord. La empresa dominicana inició el 2026 con uno de los mejores trimestres de su historia. Sus marcas de consumo masivo como Aceite El Gallo, Harina Trigo de Oro y Dominó registraron crecimientos de doble dígito y la compañía atribuye este éxito a una ejecución comercial sólida y a una expansión internacional que ya representa más del 15% de sus ventas.

  • ⁠⁠El dilema del alcance: TV vs. Digital. Informes de FLUZO revelan que la televisión aporta el 59% de la cobertura exclusiva, mientras que el digital solo el 3%. La tendencia sugiere que el éxito hoy no es "ser digital", sino dominar el alcance híbrido (cross-media).

  • "DATE 2026" rompe récords de negocios. El evento Dominican Annual Tourism Exchange (DATE) cerró su edición de abril consolidándose como la herramienta de marketing turístico más importante de la región. 

  • Enfoque en "Retromarketing" para el talento joven. La PUCMM anunció la celebración de ExpoMarketing 2026 (prevista para junio), bajo el concepto de Retromarketing.

  • El Share Rate se consolida como el KPI definitivo en Meta e Instagram. Desplazando al "like" y penalizando a las marcas que no logren viralidad privada mediante mensajes directos. 

  • TikTok pausó su herramienta experimental "Meme Remixer". Tras la presión de creadores que denunciaron la dilución de autoría y el riesgo de deep fakes, al activar la función por defecto. La plataforma retiró la opción tras admitir la controversia sobre la propiedad intelectual, confirmando que la comunidad tiene un papel decisivo en la economía de los creadores. 

  • "AI Factories": La nueva infraestructura soberana. NVIDIA y SUSE lanzaron esta semana sus "fábricas de IA" para empresas. El enfoque ha pasado de "probar la IA" a construir infraestructura propia y segura. Ya no se trata de usar un bot, sino de ser dueños del motor que procesa tus datos.

  • Spotify y la transparencia de la IA. La plataforma de streaming anunció esta semana la integración de "Créditos de IA" en su catálogo. Ahora los usuarios podrán ver exactamente en qué partes de una producción se utilizó inteligencia artificial.

HABLEMOS DE ESTA TENDENCIA

LA ERA DE LOS PERFILES HÍBRIDOS: ¿Necesitas un ejecutivo o un project manager?

El mercado laboral dominicano está creciendo, pero la verdadera transformación no está en la cantidad de empleos, sino en el tipo de talento que hoy necesitan las organizaciones.

Según el Presidente Abinader citando a la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), al cierre de 2025, el país superó los 5.1 millones de personas ocupadas, con un aumento sostenido del empleo formal. Sin embargo, este crecimiento viene acompañado de una presión distinta: ejecutar mejor, más rápido y con mayor precisión en entornos cada vez más complejos.

Aquí es donde surge la pregunta clave: ¿necesitas un ejecutivo que piense la estrategia o un project manager que la ejecute?

La respuesta corta es: ninguno por separado.

Durante años, las empresas operaron bajo una lógica clara. La alta dirección diseñaba la estrategia y los equipos de proyectos se encargaban de implementarla. Hoy, esa separación se ha vuelto ineficiente. La velocidad del mercado y la tecnología han reducido el margen entre decidir y ejecutar.

De ahí nace el concepto de liderazgo híbrido: perfiles que combinan visión estratégica, capacidad operativa y entendimiento tecnológico en una misma función.

El cambio es evidente en roles como el Project Manager. Antes enfocado en cronogramas y entregables, ahora se espera que entienda el impacto del negocio, anticipe riesgos estratégicos y traduzca objetivos en resultados medibles. Al mismo tiempo, los ejecutivos están incorporando herramientas de analítica, inteligencia artificial y seguimiento operativo para tomar decisiones más conectadas con la realidad del día a día.

No es que uno esté reemplazando al otro. Es que ambos roles están convergiendo.

Este fenómeno responde a una transformación mayor: la inteligencia híbrida, donde las capacidades humanas y tecnológicas se integran para resolver problemas complejos. En ese contexto, la especialización sigue siendo importante, pero el verdadero valor está en la capacidad de conectar piezas: estrategia, operación y data.

En sectores clave de la economía dominicana, este cambio ya es visible. Perfiles técnicos que entienden rentabilidad en construcción, líderes comerciales que operan equipos y marcas en turismo, o ejecutivos financieros que combinan regulación con innovación tecnológica.

El patrón es claro: las organizaciones no están eligiendo entre pensar o ejecutar. Están buscando perfiles que puedan hacer ambas cosas.

Por eso, la pregunta ya no es si necesitas un ejecutivo o un project manager.
La ventaja competitiva está en encontrar o formar perfiles capaces de ser ambos.

FIRMA INVITADA

LA DIFERENCIA QUE NO SE VE: Más allá de la inteligencia emocional

Por: Pablo Faña

Hay conceptos que, cuando los escuchamos por primera vez, parecen bastante obvios. La inteligencia emocional es uno de ellos. La capacidad de entender lo que sientes. De regular tus reacciones, de leer el ambiente, de responder en lugar de reaccionar.

El término se hizo popular hace años gracias al psicólogo y periodista Daniel Goleman. Desde entonces, ha aparecido en libros, conferencias, talleres corporativos y programas de liderazgo.

Con los años, el término ha sido cuestionado. ¿Es algo real? ¿Es medible? ¿O es solo otra idea bien presentada que el mundo corporativo adoptó porque suena bien?

Es una conversación interesante. Pero más allá del término, hay algo que casi todos reconocemos, la diferencia entre alguien que es gobernado por sus emociones, y alguien que sabe sostenerlas. Y en liderazgo, esa diferencia lo cambia todo.

En qué momento perdimos la idea.
Durante años se presentó casi como una solución universal: “Desarrolla tu inteligencia emocional y todo mejorará.” Cada vez que una idea se presenta como respuesta para todo, es normal que genere escepticismo.

Pero si nos detenemos a pensar, la conversación se vuelve más simple:
👉 ¿Has trabajado alguna vez con alguien brillante que generaba tensión en todos los espacios?
👉 ¿Has visto a un líder sabotear una reunión por no poder manejar su frustración?👉 ¿Has observado a alguien con gran dominio técnico perder confianza porque no tenía conciencia de su impacto en los demás?

Esa brecha, entre competencia y compostura, es donde vive la inteligencia emocional. Se manifiesta en los momentos silenciosos, no es dramática. No hace ruido.

Aparece de forma sutil: En la pausa antes de responder a una crítica. En la capacidad de percibir cuando el equipo está desconectado. En la madurez de admitir un error. En la conciencia de notar cuando estás operando desde el ego y no desde la claridad.

Aquí es donde muchos se confunden. No se trata de ser “más emocional”. Se trata de estar más regulado. No se trata de sentir menos. Se trata de manejar lo que sientes con sabiduría. La inteligencia emocional no es suavidad. Es fortaleza con control.

La regulación es el centro.
En el núcleo de la inteligencia emocional hay algo muy práctico: regulación emocional, esta parte quizás sea lo más importante de todo.

✔️¿Puedes mantener estabilidad bajo presión?
✔️¿Puedes separar un mal momento de una mala identidad?
✔️¿Puedes elegir tu respuesta en lugar de reaccionar automáticamente?

No necesitas una definición académica para entender el costo de una mala regulación. La falta de regulación emocional, se manifiesta como: Liderazgo defensivo. Comunicación reactiva, decisiones tomadas desde el impulso y agotamiento disfrazado de ambición.

Con el tiempo, esos patrones erosionan la confianza, tanto interna como externa. El líder que no regula sus emociones suele creer que está siendo firme. Pero muchas veces está siendo reactivo. Y la reacción rara vez construye éxito sostenible.

El escéptico no está equivocado. Hay razones por las que algunos investigadores cuestionan el concepto.

La inteligencia emocional se cruza con rasgos de personalidad. No es fácil medirla con precisión absoluta.
A veces se simplifica demasiado en entornos corporativos. Pero nada de eso convierte la habilidad en imaginaria.

Puede que no podamos medir la compostura con la exactitud de un test de IQ. Pero la sentimos en una sala, la percibimos en una conversación, la vemos en cómo alguien maneja la presión.

La ciencia puede debatir el término. La experiencia humana confirma la realidad.

Por qué importa más que nunca, el saber cómo regular tus emociones para alcanzar esa inteligencia emocional que tanto se predica.

Hoy en día el ritmo es más rápido, la información es constante, la presión es alta. El conocimiento técnico es accesible, pero la estabilidad emocional es escasa.

Los líderes que perduran no son necesariamente los más inteligentes. Son los más regulados, los que absorben presión sin transmitir caos, escuchan desacuerdos sin volverse defensivos, y navegan incertidumbre sin proyectar miedo.

Eso no es personalidad. Es habilidad, y se puede desarrollar. No es heredada. Se entrena.

Para mí lo importante aquí es lo siguiente: La inteligencia emocional no es fija. Crece con reflexión, se fortalece con conciencia, se profundiza cuando decides observar tus reacciones en lugar de justificarlas.

Se construye cuando te preguntas:
👉 ¿Por qué esto me activó?
👉 ¿Qué creencia se tocó en ese momento?
👉 ¿Qué miedo apareció?
👉 ¿Qué estoy defendiendo realmente?

La mayoría de las personas no se detienen y se toman el tiempo para hacerse estas preguntas. Mucho menos cuando eres líder o emprendedor, y entiendes que, la velocidad parece productividad, pero la conciencia requiere pausa, y sin pausa, no hay integración, y sin integración, solo hay repetición.

Más allá del término. Podemos definir la inteligencia emocional, como un conjunto de capacidades reales: Autoconciencia. Regulación. Empatía. Discernimiento. Presencia.

La clave es conocerse:
✔️¿Te entiendes lo suficiente como para liderar bien a otros?
✔️¿Puedes manejar tu estado interno sin que sabotee tu impacto externo?
✔️¿Puedes sostener responsabilidad sin que la presión distorsione tu claridad?

¿Estás gestionando tus emociones… o ellas te están gestionando a ti?
La respuesta no solo define tu desempeño, define la cultura que construyes. Y, puede ser el punto de partida para comenzar a mirar hacia adentro y trabajar en la regulación de tus emociones, para llegar a construir algo más valioso.

Pablo Faña
Asesor Ejecutivo Privado y fundador
de Bear Fruit Advisory.

Acompaña a CEOs, empresarios y fundadores que lideran bajo alta presión, ayudándoles a fortalecer claridad, regulación emocional y estabilidad interna como base de un liderazgo sostenible.

Desde Northern Virginia, trabaja con clientes a nivel internacional.

ENTREVISTA

CRISIS DE MARCAS: Lo que tres expertas dominicanas dicen sobre el momento en que todo se pone en juego

Nadie planea entrar en crisis, pero todas las marcas en algún momento se enfrentan a una situación que pone a prueba todo lo que construyeron. Vielka Guzmán, Lourdes Peguero y Lara Guerrero nos respondieron algunas preguntas, tres consultoras dominicanas que han estado en esa sala, han tenido que decirle cosas difíciles a sus clientes y han visto de cerca cómo las marcas reaccionan cuando el mundo las está mirando.

Para Vielka, la crisis empieza cuando se rompe la coherencia entre lo que la marca dice ser y lo que el público percibe. Para Lourdes, el punto de quiebre viene antes, cuando las señales de alerta se normalizan porque atenderlas incomoda. Para Lara, ocurre cuando la marca pierde el control de la narrativa y del tiempo. Tres definiciones distintas que apuntan al mismo lugar: cuando algo externo empieza a contar tu historia, ya vas en desventaja.

"La crisis nace cuando hay una aproximación directa a un dolor y la marca responde con apatía, silencio o arrogancia." - Vielka Guzmán

En las primeras 24 horas es donde muchas marcas pierden la batalla antes de haber peleado. Vielka lo llama parálisis por análisis. Lourdes agrega un ángulo que pocas veces se menciona y el error no es solo no hablar hacia afuera, sino olvidarse de los de adentro. Si los empleados se enteran de lo que está pasando por las redes sociales antes de que la empresa les diga, la narrativa interna ya está perdida. Lara lo resume en que ese primer día no es para decir algo por decir, es para contener, organizar y definir con precisión qué se va a comunicar.

"La comunicación interna en una crisis es la columna vertebral de toda cultura organizacional." - Lourdes Peguero

Sobre qué necesita una marca antes de que llegue la crisis, las tres coinciden en lo mismo. Hablan de construir confianza y relaciones genuinas antes de necesitarlas, que lo primero es un mapa de públicos actualizado y simuladores de riesgo que anticipen escenarios críticos y que la mayoría de las marcas no fallan en la crisis, fallan antes. Sin narrativa institucional sólida, sin voceros entrenados, sin monitoreo activo, no existe gestión como tal sino solo una reacción.

"En el momento crítico, no vas a reaccionar mejor. Vas a reaccionar como estás preparado." - Lara Guerrero

Y cuando se trata de decidir entre proteger la reputación o proteger a las personas, las tres son contundentes: las personas siempre primero. No como principio ético solamente, sino porque es la única respuesta estratégicamente correcta. Las marcas que anteponen el cuidado de las personas son las que reconstruyen su reputación sobre bases sostenibles. Las que hacen lo contrario acumulan una deuda de confianza que tarde o temprano cobra.

"Las situaciones críticas que no atiendas hoy se convertirán en la crisis que querrás haber evitado mañana." - Lourdes Peguero

Marcas dominicanas han enfrentado recientemente crisis que pusieron a prueba exactamente todo esto. Casos donde la emoción entró primero, la narrativa se construyó desde afuera y el tiempo que tardó la respuesta definió el resultado más que la respuesta misma. Lo que faltó en esos momentos no fue capacidad sino preparación: monitoreo activo, mensajes predefinidos, vocería clara y una cultura organizacional que pusiera a las personas en el centro antes de que alguien se lo exigiera.

Lo que dejan claro estas tres conversaciones es que la crisis no es el problema,  es solo el examen. Y como todo examen, lo que determina el resultado no es lo que haces el día que te lo toman, sino todo lo que construiste antes. Las marcas que salen bien de una crisis no tuvieron suerte, tuvieron cultura, protocolos, relaciones de confianza con sus públicos y asesores dispuestos a decirles lo que no querían escuchar cuando todavía había tiempo de hacer algo al respecto. Las que no, aprenden en medio del impacto, que es la forma más cara y más visible de aprender. En un entorno donde cualquier decisión puede convertirse en un tema viral en cuestión de horas, la pregunta ya no es si tu marca va a enfrentar una crisis, sino si va a estar lista cuando llegue.

Vielka Guzmán
Comunicadora social con 25 años de experiencia liderando estrategias de comunicación, reputación y manejo de crisis en empresas multinacionales.

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Lourdes Peguero
Consultora especializada en Comunicación, Relacionamiento Estratégico y Sostenibilidad con más de 15 años de experiencia.

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Lara Guerrero
CEO y Senior Partner de MG Public Relations con más de 20 años de experiencia asesorando empresas dominicanas y multinacionales.

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